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- El Aire… tiene la capacidad de restaurar la salud mediante el estímulo de nuestras propias defensas. -

Sábado 09 de Abril de 2016. PUBLICADO POR S. Jorge Cruz Suárez

El Sol, el aire, el agua, los alimentos, las plantas medicinales, …en definitiva la naturaleza, aquello que desde millones de años sostiene la vida sobre la tierra; son recursos que, bien utilizados, desde el conocimiento y la experiencia tienen la capacidad para mantener la salud o restaurarla mediante el estímulo de nuestras propias defensas.

El aire

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    Es la vida, es el hálito que inicia el momento de nacer, y es también el suspiro final al término de nuestra existencia como seres individuales. Pero entre tanto, el aire es el elemento esencial de la vida, y la respiración es imprescindible hasta tal punto que nuestro organismo la realiza entre doce y catorce veces por minuto aún estando dormidos o inconscientes.

    El aire inspirado, el oxígeno (O2), y otros elementos en su composición; y la consiguiente espiración con la expulsión del dióxido de carbono (CO2), son requeridos para la vida de cada una de nuestras más de 50 billones de células, para la metabolización y obtención de energía a partir de los hidratos de carbono, grasas, proteínas, etc. que ingresamos con los alimentos.

Aeroterapia

    El aire no es igual en la ciudad, que en el campo, o en el mar; en términos de salud cuánto más próximos a la naturaleza, más alejados de la contaminación atmosférica, más salutífero es el aire.

En las Islas Canarias disfrutamos del clima marino, que se caracteriza por un escaso margen en la variación de temperatura a lo largo del año, también por una humedad relativamente alta y lluvia más abundante, la brisa es constante del mar a la tierra durante el día y a la inversa durante la noche, la presión atmosférica tiende a ser elevada, la radiación solar es intensa, la concentración atmosférica de oxígeno es alta.

A todo lo anterior se suma lo que se ha denominado la “ionización negativa del aire”: a menos de 100 m de la orilla del mar, la cantidad de iones negativos que hay en el aire es de 50.000 por metro cúbico, mientras que en el aire de las ciudades es de tan solo 500. Una proporción alta de iones negativos favorece que las células puedan absorber y utilizar el oxígeno. Además de oxígeno, el aire marino también está cargado de ozono, minerales, oligoelementos y otras partículas nutritivas que flotan en el aire y que absorbemos a través de la respiración.

El clima marino, en general, estimula todas las funciones del organismo debido a la acción del sol, la brisa y la composición de su atmósfera. El aire marino es pobre en alérgenos y proporciona mayor lentitud y amplitud respiratoria contribuyendo a un mejor aprovechamiento del oxígeno. La alta presión atmosférica facilita la fijación del oxígeno por la hemoglobina, aumenta el número de glóbulos rojos, y también se fortalece el sistema inmunitario, la presencia de oxígeno es por ejemplo un ambiente inhóspito para el desarrollo o progresión del cáncer.

Baños de aire

El mecanismo de acción de la aeroterapia es semejante al de la hidroterapia, pero a diferencia de las aplicaciones de agua fría que producen un estímulo intenso sobre los vasos sanguíneos superficiales y las terminaciones nerviosas de la piel, los baños de aire proporcionan un efecto más suave y moderado que curte la piel y habitúa el cuerpo a los cambios de temperatura, contribuyendo a la mejora en la resistencia inmunológica y favoreciendo la salud general del organismo.

Como en el caso de los baños con agua, existe una impresión térmica inicial al frío con vasoconstricción seguida de vasodilatación reactiva que se caracteriza por reacciones circulatorias y nerviosas a nivel orgánico sistémico.

El baño de aire es también una cura clásica naturista, un medio revitalizador, puesto que a la estimulación a través de la piel se une la ionización negativa del aire, tanto en el mar como en la montaña.

Técnica del baño de aire

Se puede realizar a orillas del mar, en el campo o incluso en casa en el balcón, o simplemente abriendo las ventanas. Solo es necesario quitarse la ropa y quedar desnudo o en bañador expuesto a la acción del aire, que actuará sobre la superficie cutánea.

-Se comienza por 1 o 2 minutos y se va aumentando el tiempo 1 o 2 minutos más cada día hasta un máximo de 20 minutos.

-Durante el baño de aire conviene hacer ejercicio físico o frotar todo el cuerpo con las manos para mantener la reacción de calor y prevenir la aparición indeseable de escalofríos.

- Conviene  evitar corrientes de aire y prevenir escalofríos.

NOTA: En posteriores artículos expondremos la respiración como recurso terapéutico para la relajación y control del estrés.

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